Más allá del Hombre Proyector
La envejecida fotografía de Aleksandr Kino tomada cerca de la antigua carretera hacia el sur, después de descolgarla de una pared, sugirió un final distinto para su documental. Erin la vio primero que Karloff: Aleksandr en una tarde encuadrada sobre la tierra húmeda, cayendo al fondo de un abismo por culpa de su monstruosa cabeza, una negra imagen del que fue su infierno en vida, frente a Aleksandr la figura austera de un perro (dijo el fotógrafo), el pelo rasgado de los nómadas: un animal cuadrúpedo incapacitado para la comunicación humana y sin embargo sus ojos dándole la espalda a los despojos de un hombre-proyector en el fango.
Relato inédito, Salvador Luis, 2006
